Table of Contents
Cuando el radar es el que falla
Un cinemómetro es un instrumento de medida legal, y como tal tiene que demostrar periódicamente que mide bien. Cuando no puede demostrarlo, la multa se cae.
Un radar no es un aparato cualquiera
En cuanto una medición sirve para imponer una sanción económica, el instrumento que la produce entra en una categoría especial: instrumento sometido a control metrológico del Estado.
Es la misma lógica que hay detrás del surtidor de la gasolinera o de la báscula de la pescadería. Si un número que sale de una máquina te va a costar dinero, esa máquina tiene que estar certificada por alguien independiente de quien la usa.
El marco es la Ley 32/2014 de Metrología, desarrollada por el Real Decreto 244/2016, y para los cinemómetros en concreto la Orden ICT/155/2020, actualizada por la Orden ITU/1475/2024. De ahí salen también los márgenes de error que se aplican a cada tipo de radar, que explicamos con la tabla en multas por exceso de velocidad.
Las tres verificaciones que tiene que pasar
- Evaluación de la conformidad, antes de ponerlo en servicio. El modelo se examina y se comprueba que cumple los requisitos esenciales. Es el equivalente a la homologación: sin ella el equipo no puede usarse para sancionar.
- Verificación periódica. Se repite con la cadencia que fija la norma —anual para los cinemómetros— y comprueba que el equipo sigue midiendo dentro de tolerancia después de meses a la intemperie. Un radar con la verificación caducada no está en condiciones legales de sancionar.
- Verificación tras reparación o modificación. Ésta es la que más se olvida. Si el equipo se avería, se repara o se modifica, hay que volver a verificarlo aunque la periódica esté en vigor. Reinstalarlo sin ese paso invalida las mediciones posteriores.
Quién verifica, y por qué eso importa
Las verificaciones periódicas y las posteriores a reparación las realizan organismos autorizados de verificación metrológica, habilitados por la comunidad autónoma correspondiente. No las hace ni el fabricante ni la administración que pone las multas.
Esa separación es justamente lo que da valor al certificado: acredita que un tercero comprobó el equipo contra un patrón trazable. Y es también lo que lo convierte en la prueba más solicitada cuando alguien recurre, porque el documento sólo lo tiene la Administración.
Qué puede fallar de verdad
Conviene bajar las expectativas: la deriva pura del oscilador es rarísima en un equipo moderno. Lo que sí aparece es otra cosa.
La verificación caducada
El fallo administrativo más habitual. El equipo mide perfectamente, pero en la fecha del hecho no tenía la periódica en vigor. Basta para tumbar la sanción.
La reparación sin reverificar
Un equipo que se avería, vuelve del servicio técnico y se reinstala sin pasar de nuevo por el organismo verificador.
El ángulo de instalación
Un radar de microondas mide la componente de tu velocidad en la dirección del haz. Si el ángulo real de montaje no es el previsto en el manual, la medida se desvía. Es un defecto de instalación, no del equipo.
El objetivo equivocado
En tráfico denso, un equipo mal ajustado puede atribuir a un vehículo la velocidad de otro. Los equipos modernos discriminan carriles precisamente para evitarlo, y por eso en los recursos se pide siempre la fotografía.
Qué pedir, y cuándo
Dentro del plazo de veinte días naturales para alegaciones, y por escrito. Pide expresamente:
- El certificado de verificación periódica del cinemómetro, vigente en la fecha del hecho, con su número de serie.
- El certificado de aprobación de modelo o de evaluación de la conformidad.
- Constancia de si el equipo sufrió reparaciones o modificaciones y, en su caso, la verificación posterior.
- La fotografía o vídeo de la infracción, con el vehículo identificable.
- El desglose entre velocidad captada y velocidad sancionable, con el margen de error aplicado.
El procedimiento completo, con todos los plazos, está en cómo recurrir una multa de radar.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto se verifica un radar?
La verificación periódica de los cinemómetros es anual. A eso se suman la evaluación inicial antes de ponerlo en servicio y una verificación adicional después de cualquier reparación o modificación.
¿Si el radar no estaba verificado se anula la multa?
Es uno de los motivos con más recorrido, porque afecta a la validez de la prueba de cargo. Pero hay que acreditarlo, y para eso hay que pedir el certificado dentro del plazo de alegaciones.
¿Mi velocímetro marca menos que el radar, sirve como argumento?
No. Los velocímetros de serie están diseñados para no marcar nunca por debajo de la velocidad real, así que suelen ir por encima. La referencia legal es el cinemómetro verificado.
¿Quién hace las verificaciones?
Organismos autorizados de verificación metrológica, habilitados por la comunidad autónoma. Son independientes tanto del fabricante como de la administración sancionadora.
¿Un radar de tramo se verifica igual?
También está sometido a control metrológico, y su margen de error es el más estricto de todos, del 3 %. Lo contamos en radares de tramo.
¿Y los radares nuevos, como el DAHUA o el CIRANO?
Pasan exactamente el mismo control. Que sean recientes no los exime de nada: tienen que estar homologados y verificados igual que los de siempre. Sus fichas están en DAHUA y CIRANO 670.
Fuentes
- Orden ICT/155/2020, control metrológico del Estado de determinados instrumentos de medida (cinemómetros, anexo XII) — BOE
- Orden ITC/3123/2010, control metrológico de los instrumentos destinados a medir la velocidad de circulación — BOE
- Centro Español de Metrología
Márgenes de error y régimen de verificación tomados de la normativa metrológica vigente. Revisado en septiembre de 2026.
Que un equipo pueda fallar no es una estrategia. Lo razonable sigue siendo respetar el límite y, si aun así llega una denuncia con indicios de error, revisar la verificación.
Nos llegan muchos boletines a la tienda
Y en casi todos la conversación acaba en lo mismo: se conduce mucho mejor cuando no vas pendiente de si te habrán pillado. Saber el límite que tienes delante y a cuánto vas es lo que de verdad quita tensión al volante.
Llámanos al 949 03 13 03 o al móvil 661 59 81 75, que también es WhatsApp. O escríbenos desde el formulario de contacto.