RADAGO EVO
Avisa por los altavoces de tu coche, con CarPlay y Android Auto.
Portátil o escondido: los dos RADAGO
La diferencia entre los dos antirradares de la gama no es de potencia. Es si quieres ver el aparato en el coche o no quieres verlo.
| RADAGO EVO | RADAGO BUCELL | |
|---|---|---|
| Qué es | Portátil | De instalación oculta |
| Dónde va | Sobre el parabrisas, con soporte magnético | Escondido dentro del coche |
| Se ve desde fuera | Sí | No |
| Antena digital | Nueva generación | Hasta dos antenas RA a la vez |
| CarPlay y Android Auto | Sí, a través de la app | Sí |
| Actualización | Desde el móvil, por Bluetooth | En línea, permanente |
| Cámara y lectura de matrículas | No | Sí |
| Quién lo monta | Tú mismo, en un segundo | Sólo representante autorizado |
| Se lo llevas a otro coche | Sí, en un momento | No, va fijo |
| Disponibilidad | En stock | Próximamente |
RADAGO EVO
Detector de radar portátil. Antena digital de nueva generación, conexión con la pantalla de tu coche y base de datos que actualizas desde el móvil.
Antena digital nueva
Analiza la señal más rápido, que es lo que decide si el aviso llega a tiempo o llega cuando ya te han medido.
CarPlay y Android Auto
El aviso aparece en la pantalla del coche y suena por sus altavoces, a través de la app RADAGO.
Bluetooth mejorado
Conexión más rápida y estable, con menos latencia. Importa: una décima de retraso en un aviso son metros.
Soporte magnético
De liberación rápida y con rótula ajustable. Lo quitas al aparcar en un segundo y lo vuelves a poner igual de rápido.
Actualizable desde el móvil
Base de datos y firmware por Bluetooth, sin cables ni ordenador. Antes esto obligaba a ir al taller.
Altavoz más potente
Nuevos avisos por voz. En un coche deportivo con ruido de escape, esto no es un detalle menor.

Tu coche ya tiene pantalla. La usamos.
- Apple CarPlay y Android Auto.
- A través de la aplicación RADAGO.
- El aviso aparece donde ya estás mirando.
- Y suena por los altavoces del coche.

Listo en un segundo
- Nuevo soporte magnético.
- Imán más potente.
- Ventosa más grande.
- Rótula ajustable.
- Un clic y listo.

Lo vas a oír
- Altavoz nuevo, más potente.
- Avisos por voz rediseñados.
- Botones táctiles en la carcasa.
- Aunque lleves el escape abierto.

Más alcance. Menos falsas alarmas.
- Antena digital de nueva generación.
- Análisis DSP de la señal.
- Contador de frecuencia de 1 MHz.
- Distingue el radar de la puerta del supermercado.
- Y deja de pitar por nada.

Todo desde el móvil
- Base de datos GPS.
- Firmware del equipo.
- Configuración y modo por país.
- Sin cables ni ordenador.

Lo que hay dentro de la caja
- El RADAGO EVO y su soporte magnético.
- Cable de alimentación y adaptador.
- Manual rápido en español.
- Nada que comprar aparte.
BUCELL
No es un detector.
Es un sistema
RADAGO BUCELL: procesador propio, dos antenas de radar, cámara digital y lectura del CAN del coche.
El EVO es un detector portátil, y muy bueno. El BUCELL es otra categoría de producto. No se monta: se integra. Va escondido dentro del coche, se conecta a la electrónica del vehículo, tiene su propio ordenador corriendo su propio sistema operativo y está permanentemente en línea.
Ordenador propio
Procesador MX6 DUAL a 1 GHz con TOLLANA, el Linux que desarrolla el propio fabricante. 256 MB de RAM, 8 GB de memoria eMMC y ranura para tarjeta SD.
No es un microcontrolador con una tabla de frecuencias: es un equipo con capacidad de cálculo para analizar, grabar y decidir.
Dos antenas de radar
Admite hasta dos antenas digitales RADAGO RA a la vez. Con dos antenas el sistema sabe de qué dirección llega la medición, algo que un equipo con una sola antena no puede saber.
Reconocen MultaRadar, GATSO, DAHUA, RAMER y Multanova mediante análisis DSP de alta sensibilidad.
Cámara digital
Es el primer sistema de la marca con cámara digital integrada. Evalúa la imagen en tiempo real y es capaz de leer matrículas mientras circulas.
La antena oye. La cámara mira. Son dos fuentes distintas para la misma decisión.
Lee el CAN del coche
Se conecta a la línea CAN del vehículo y lee sus datos reales: velocidad, luces, estado del coche. No depende únicamente de lo que diga el GPS.
Por eso el montaje no es universal: hay que conocer el coche. Y por eso lo instala sólo un representante autorizado.
Siempre en línea
WiFi, Bluetooth, LTE con eSIM propia y triple posicionamiento por GPS, GLONASS y Galileo. El equipo está conectado de forma permanente.
Eso permite diagnóstico en tiempo real: si algo falla, se sabe antes de que el conductor lo note.
Nada a la vista
Botón táctil oculto detrás del plástico, que distingue la fuerza y la duración del toque. Panel LED con avisos en azul y estado en verde. Altavoz y micrófono propios.
Desde fuera del coche no hay absolutamente nada que ver.

Antena oculta detrás del paragolpes
- No se ve desde fuera del coche.
- Tampoco desde dentro.
- Ni un tornillo, ni un cable, ni una marca.
- Y sin fuga de radiofrecuencia que delate el equipo.
- Indetectable.

Y lo llevas en el móvil y en la pantalla de tu vehículo
- Apple CarPlay y Android Auto.
- Volumen y brillo del panel LED.
- Qué radares quieres que te avisen.
- La velocidad, en tiempo real.
- Sin tocar el equipo.

La centralita. El cerebro.
- Wi-Fi, GPS y GSM, cada uno con su antena.
- Línea CAN conectada al coche.
- Alimentación de 12 y de 24 voltios.
- USB y mini USB OTG.
- Y va escondida, como todo lo demás.
Los BUCELL se avisan entre ellos
No es un detector aislado en tu salpicadero: es una red. Los BUCELL se comunican entre sí en tiempo real, y cuando uno detecta algo, el aviso llega a los demás.
Una antena, por buena que sea, sólo oye lo que tiene delante. Una base de datos GPS sólo conoce lo que ya está fichado. Pero un control móvil que acaba de montarse no está en ninguna lista todavía. En la red sí: si un coche con BUCELL pasa por ese control unos kilómetros por delante de ti, tú lo sabes antes de llegar.
Para que esa red funcione el equipo tiene que estar conectado, y por eso el BUCELL lleva módulo LTE con su SIM. En nuestro precio va incluido, junto con tres años de suscripción pagada. No es un extra que aparece después: viene dentro.
De qué se compone el RADAGO BUCELL
Un detector es una caja. El BUCELL son varias piezas repartidas por el coche, trabajando juntas.
La antena RADAGO RA
Es la pieza que escucha. Reconoce MultaRadar, GATSO, DAHUA, RAMER y Multanova mediante análisis DSP y tecnología PLL. El sistema admite dos antenas a la vez, y con dos sabe de qué dirección viene la medición.
La cámara digital
Evalúa el vídeo en tiempo real y lee matrículas. Es la primera vez que la marca mete una cámara dentro de un equipo así: la antena oye, la cámara mira, y la centralita decide con las dos cosas.
El panel LED
Diodos azules para el aviso y un LED verde de estado. Es prácticamente lo único que llega a verse del equipo, y se integra donde no desentona.
El botón táctil
Se monta detrás del plástico, sin agujerear nada. Distingue la fuerza y la duración del toque, así que un mismo punto sirve para varias órdenes distintas.
Lo que lleva dentro el RADAGO BUCELL
Los datos, tal cual los publica el fabricante. Sin redondear.
- ProcesadorMX6 DUAL · 1 GHz
- Sistema operativoLinux TOLLANA (propio)
- Memoria256 MB RAM · 8 GB eMMC · ranura SD
- Antenas de radarHasta 2 × RADAGO RA digital
- Radares reconocidosMultaRadar · GATSO · DAHUA · RAMER · Multanova
- CámaraDigital, con lectura de matrículas
- Datos del vehículoLectura de línea CAN
- ComunicacionesWiFi · Bluetooth · LTE · eSIM
- PosicionamientoGPS · GLONASS · Galileo
- AudioAltavoz y micrófono
- InterfazBotón táctil oculto · panel LED
- PuertosUSB-A · mini USB OTG
- InstalaciónSólo representante autorizado
Estamos preparando su lanzamiento en España y aún no hay fecha cerrada. El BUCELL no se vende en una caja: hay que verlo con el coche delante, porque el montaje depende del vehículo. Si quieres que te avisemos el día que salga —y que hablemos de tu coche antes—, escríbenos por WhatsApp y te ponemos en la lista.
Qué hace distinta a la antena digital
Aquí es donde se separa un detector que sirve de uno que acabas desconectando.
Un antiradar es, en el fondo, un receptor de radio. Lo difícil no es oír una señal: es decidir, en milisegundos, si esa señal es un cinemómetro midiendo tu velocidad o la puerta automática de un supermercado. Las dos emiten en banda K, alrededor de los 24 GHz.
La antena del RADAGO trabaja con procesado digital de señal (DSP): en lugar de disparar la alarma en cuanto detecta energía en la banda, analiza la forma de la señal y su frecuencia exacta con un contador que discrimina en pasos de 1 MHz. Un radar real emite en una frecuencia concreta y estable. Una puerta corredera, no.
Menos falsas alarmas
Es el motivo número uno por el que la gente deja de usar un detector. Si pita cada dos minutos en ciudad, acaba en el cajón.
Los ADAS del coche moderno
Los sistemas de asistencia de los coches nuevos también emiten en banda K. Cada vez hay más coches así en la carretera, y cada uno es una falsa alarma potencial.
Alcance largo de verdad
Discriminar mejor permite subir la sensibilidad sin llenarte de pitidos. Ahí está el aviso con antelación real.
En el BUCELL esto va un paso más allá: admite dos antenas RA a la vez, lo que permite saber de qué dirección viene la medición, algo que un equipo con una sola antena no puede hacer.
Por qué un DDR no lo ve
Un DDR es un aparato que busca la fuga de radiofrecuencia que emite el oscilador de un detector convencional. El RADAGO no da esa fuga.
Los detectores clásicos tienen un oscilador local que radia hacia fuera una señal débil. Un detector de detectores la caza. El diseño del RADAGO evita esa emisión, y eso vale igual para el EVO portátil que para el BUCELL de instalación: no es cuestión de dónde se monta, sino de cómo está construido el receptor.
Lo que sí cambia según el modelo es lo que se ve a simple vista: el EVO va sobre el parabrisas, mientras que el BUCELL se instala oculto.
La aplicación móvil RADAGO
La app RADAGO es la pieza que convierte el equipo en algo que se mantiene solo, en lugar de un aparato que envejece en el salpicadero.
Configuración
Sensibilidad, avisos, modo por país. Todo desde el móvil, sin menús diminutos en la pantalla del equipo.
Actualizaciones
Firmware y base de datos por Bluetooth, en minutos. El equipo que compras hoy reconoce los radares que se homologuen mañana.
Avisos en la pantalla
Con CarPlay o Android Auto el aviso sale donde ya estás mirando, integrado con el navegador.
Por qué esto importa más de lo que parece. En 2026 se han homologado equipos nuevos en España: DAHUA, CIRANO 670 y LaneX. Un detector sin actualizaciones se queda obsoleto en dos años. Uno actualizable, no.
Y ahí está la diferencia de fondo con casi todo lo que se vende. La mayoría de los detectores del mercado son un receptor de radio con una tabla de frecuencias grabada de fábrica: lo que traen puesto es lo que van a saber siempre. RADAGO se fabrica su propia electrónica y su propio software, y por eso el equipo que compras hoy puede aprender a reconocer un radar que todavía no se ha instalado.
Hasta dónde llega eso se ve en el BUCELL, que monta un procesador MX6 DUAL corriendo TOLLANA, un sistema operativo Linux desarrollado por la propia marca y preparado para trabajar con inteligencia artificial. Después de veinte años en esto, no conocemos otro detector de consumo que lleve su propio sistema operativo dentro. Eso no es un detector con más alcance: es otra categoría de producto.
La base de datos: lo que la antena no puede oír
De los nueve tipos de radar que hay en España, cuatro no emiten absolutamente nada. Contra esos, ninguna antena del mundo sirve.
El radar de tramo mide la media entre dos cámaras. El de semáforo usa un bucle en el asfalto. El helicóptero Pegasus y los drones calculan sobre el vídeo. Ninguno emite microondas, así que no hay nada que recibir.
Para esos sólo funciona una cosa: saber dónde están. Eso es la base de datos GPS, y es la mitad del trabajo de un equipo moderno.
Es la misma base que comparten todos los detectores de radar RADAGO, tanto el EVO como el BUCELL: se actualiza en el servidor del fabricante y cada equipo se la descarga, así que el aparato que compras hoy conoce mañana los puntos que se hayan dado de alta esta noche.
Qué detecta en España, banda por banda
Aquí es donde muchos equipos importados fallan: están pensados para otro parque de radares.
| Banda | Frecuencia | Equipos | Estado en España |
|---|---|---|---|
| K | 24,1 GHz | MultaRadar, DAHUA, CIRANO 670, LaneX | Todo lo que se instala ahora |
| Ka | 34,3 GHz | Multanova y equipos de generación anterior | La generación histórica: quedan muchísimos |
Lo que de verdad conviene mirar antes de comprar: que el equipo cubra bien la banda K, que es donde está todo lo que se está instalando ahora en España, y que sepa distinguirla del ruido para no llenarte de falsas alarmas. Tienes el desglose entero, frecuencia por frecuencia, en la tabla completa de bandas.
Quién te lo monta
El EVO es portátil: lo pones y funciona. Un equipo de instalación es otra cosa, y ahí es donde se nota tener taller y un especialista detrás.
Un equipo de instalación no se monta igual en dos coches distintos. Cada vehículo tiene su electrónica, su carrocería y sus materiales, y lo que funciona en uno no sirve en otro. Por eso el fabricante no los vende para que los monte cualquiera: sólo puede instalarlos un representante autorizado. En España, Portugal y Andorra ese representante somos nosotros.
El trabajo empieza antes de tocar el coche. Estudiamos el vehículo, comprobamos qué materiales lleva y decidimos la solución para que el equipo reciba bien sin que quede nada a la vista. Después es un desmontaje de verdad, con el frontal fuera y los paneles fuera, y un montaje que se hace una vez y queda hecho.
Lo que te garantizamos por escrito: no se corta ni se empalma nada de la instalación original, todo es reversible, la garantía del vehículo no se ve afectada y el acabado queda como salió de fábrica. Si algún día decides quitarlo, nadie puede saber que estuvo ahí.
Trabajos reales de taller. Lo que no vamos a enseñar es dónde va cada pieza ni cómo se fija: eso se queda entre tu coche y nosotros, que es exactamente el sentido de un equipo oculto.
¿No sabes cuál te conviene? Está comparado en portátil o de instalación. Y si tienes luna atérmica o parabrisas calefactable, dínoslo antes de comprar: cambia la recomendación.
Lo que cambia comprarlo al importador
Un antiradar no es una compra de catálogo: depende del coche, de la luna y de la carretera que hagas.
Garantía gestionada en España
Somos importadores oficiales de RADAGO para España, Portugal y Andorra. Si algo falla, el equipo no sale de la Unión Europea ni pasa por intermediarios. Lo gestionamos nosotros.
Representante autorizado
El BUCELL sólo puede instalarlo un representante autorizado por el fabricante, porque va oculto y hay que conocer el vehículo. En España, ese representante somos nosotros.
Asesoramiento antes de pagar
Te preguntamos qué coche tienes y si la luna es atérmica o el parabrisas calefactable, porque eso cambia la recomendación. Preferimos perder una venta a colocarte lo que no te sirve.
Te lo montamos nosotros
Si quieres que te lo instalemos, te lo instalamos nosotros. De la instalación se encarga Joaquín, nuestro especialista, en taller y con cita previa. No te mandamos a un tercero a que se busque la vida con tu coche, ni te llega una caja con un manual y suerte.
Preguntas frecuentes
¿Son legales los detectores de radar en España?
Comprarlo y venderlo es legal. Llevarlo en el coche funcionando como detector, no: son 200 € y 3 puntos, y desde la reforma de 2022 basta con que esté presente en el vehículo. Ahora bien, con el modo legal activado el equipo funciona como avisador por base de datos GPS y velocímetro digital, y eso es legal sin discusión. El inhibidor es otra cosa distinta —6.000 € y 6 puntos— y no lo vendemos. Lo tienes entero en qué dice la ley sobre los detectores.
¿Qué tiene el EVO que no tuviera la generación anterior?
Antena digital nueva con análisis más rápido, Bluetooth de menor latencia, soporte magnético de liberación rápida, altavoz más potente y actualización de base de datos y firmware desde el móvil. El concepto es el mismo; la electrónica está rehecha.
¿Sirve para moto?
Sí. En dos ruedas el aviso importa todavía más, porque un frenazo por un radar que aparece de golpe es más peligroso. Lo tratamos en detector de radar para moto.
¿Avisa de todos los radares?
No, y quien te diga lo contrario te está engañando. De los nueve tipos que hay en España, cuatro no emiten señal: tramo, semáforo, Pegasus y drones. A esos sólo se llega por la base de datos GPS. Los tienes todos en el catálogo de tipos de radar.
¿Cada cuánto hay que actualizarlo?
Cuando quieras, desde la app, por Bluetooth. Nosotros recomendamos hacerlo al menos cada pocos meses: en 2026 se han activado radares nuevos y se han homologado equipos que antes no existían.
¿Tenéis garantía y soporte en España?
Sí. Somos importadores oficiales de RADAGO para España, Portugal y Andorra, así que la garantía y el soporte técnico se gestionan aquí, sin mandar el equipo fuera de la Unión Europea. El teléfono lo cogemos nosotros.
¿Puedo verlo antes de comprarlo?
Sí, con cita previa. Nuestra oficina está en Av. Buendía nº 11 de Guadalajara. Llama antes al 949 03 13 03 para que estemos libres cuando llegues, y te lo enseñamos funcionando.
¿Qué diferencia hay entre el EVO y el BUCELL?
El EVO es portátil: lo pones en el parabrisas con su soporte magnético y te lo llevas de un coche a otro. El BUCELL va instalado y oculto dentro del vehículo, no se ve desde fuera, admite dos antenas para saber de qué dirección llega la medición y lleva cámara. El EVO lo montas tú; el BUCELL sólo lo puede instalar un representante autorizado.
¿Funciona con las lunas atérmicas?
Es la pregunta que más deberías hacerte antes de comprar cualquier portátil. Las lunas atérmicas y los parabrisas calefactables llevan una capa metálica que atenúa la señal y reducen el alcance. Hay soluciones —zonas sin metalizar, cambiar la ubicación o pasar a un equipo de instalación—, pero dependen de tu coche concreto. Dínoslo antes de comprar y te decimos qué esperar.
¿Avisa de los radares de tramo?
Por antena no, porque un radar de tramo no emite nada: mide la media entre dos cámaras. Sí avisa por la base de datos GPS, que conoce dónde empiezan y acaban los tramos. Tienes los 47 de España en la lista oficial carretera por carretera.
¿Y del radar de semáforo o del helicóptero Pegasus?
Del semáforo, sólo por GPS: usa un bucle en el asfalto y una cámara, no emite microondas. Del Pegasus y de los drones, no avisa nadie: calculan la velocidad sobre el vídeo grabado desde el aire y no hay señal que captar. Lo contamos sin adornos en cómo multa el helicóptero.
¿Cuántos radares hay en España?
Nosotros publicamos 1.484 puntos de España, Portugal y Andorra, cada uno con su fuente oficial indicada, en el mapa de radares. Puedes comprobar uno a uno de dónde sale el dato.
¿Cuánto tarda el envío?
Enviamos a toda España y a Portugal. Si lo prefieres, puedes recogerlo tú mismo en nuestra oficina de Guadalajara con cita previa, y te lo configuramos allí antes de que te lo lleves. Y si quieres que te lo instalemos, te lo instalamos nosotros.
Fuentes
- Texto refundido de la Ley sobre Tráfico (Real Decreto Legislativo 6/2015): régimen de detectores e inhibidores — BOE
- Orden ICT/155/2020, control metrológico del Estado de determinados instrumentos de medida (cinemómetros, anexo XII) — BOE
- Mapa de radares de SuRadar, con la fuente oficial de cada punto
Características tomadas de la documentación oficial de RADAGO. Bandas y régimen legal contrastados con la normativa vigente. Revisado en septiembre de 2026.
Somos importadores, así que aquí barremos para casa, pero lo decimos igual: un buen equipo está para que conduzcas con calma, no para correr más. Con la cantidad de controles que hay hoy, respetar el límite es lo único que funciona siempre; el aviso te quita el susto y el frenazo.
¿Te decimos si el EVO te encaja?
Cuéntanos qué coche tienes, si la luna es atérmica y qué carretera haces. Te decimos qué te va a cubrir y qué no, antes de que pagues.
Llámanos al 949 03 13 03 o al móvil 661 59 81 75, que también es WhatsApp. O escríbenos desde el formulario de contacto.
Enseñamos montajes y novedades en Instagram: @radago_es.