Antirradares: qué son y qué no detecta ninguno
Qué es exactamente un antirradar, en qué se diferencia de un avisador y de un inhibidor, y las cuatro cosas contra las que no te va a servir ninguno. Empezando por ahí.
Qué es un antirradar, y qué no
Un antirradar es un receptor de radio pasivo. Escucha una franja concreta del espectro y avisa cuando aparece la señal de un cinemómetro. No emite nada, no interfiere y no engaña al radar: sólo oye.
Una aclaración de entrada, porque la gente lo escribe de las dos formas y las dos se entienden: lo correcto en español es antirradar y antirradares, con doble erre, porque el prefijo anti- se une a radar y la erre queda entre vocales. En la calle se dice y se escribe antiradar con una sola, y nosotros la usamos igual en media web. Es el mismo aparato.
Lo que sí conviene distinguir son tres cosas que no son lo mismo, porque la ley las trata de forma muy distinta:
| Aparato | Qué hace | En España |
|---|---|---|
| Detector | Escucha la señal que emite el radar | Venderlo y tenerlo, sí. Circular con él detectando, no |
| Avisador GPS | Avisa por coordenadas. No escucha nada | Sí, está excluido de la prohibición |
| Inhibidor | Emite para cegar al radar | No, nunca. Nosotros no los vendemos ni los venderemos |
Los equipos de hoy llevan las dos primeras cosas dentro del mismo aparato y te dejan elegir cuál usas. Lo tienes desarrollado en qué es un detector de radar y cómo funciona.
Los dos antirradares que vendemos
Sólo trabajamos RADAGO, y somos sus importadores oficiales para España, Portugal y Andorra. No vendemos otras marcas, así que no vas a encontrar aquí una lista de diez equipos para que elijas a ciegas.
RADAGO EVO — portátil
779 €. Va en el parabrisas, lo montas en un minuto y te lo llevas de un coche a otro. Antena digital de nueva generación, perfil ES ya configurado para España y aviso por Apple CarPlay y Android Auto, así que suena por los altavoces del coche.
Pesa 127 g. Es el que tiene sentido para la mayoría de la gente.
RADAGO BUCELL — de instalación
3.603,38 €. No es un detector, es un sistema: va instalado dentro del coche, no se ve desde fuera, y lo gobierna una centralita con su propio Linux. Admite hasta dos antenas, cámara y lectura del CAN.
Y lo que no iguala ningún portátil: los BUCELL se avisan entre ellos en tiempo real. La instalación no va incluida en el precio: la monta un representante autorizado y se presupuesta según el vehículo.
Qué NO detecta ningún antirradar en España
Esto lo ponemos aquí arriba y no escondido al final, aunque juegue en contra de la venta. De los tipos de control que hay en España, cuatro no emiten absolutamente nada. Si no hay señal, no hay nada que oír, y da igual lo que te cueste el aparato.
Radar de tramo
No mide en un punto: calcula tu velocidad media entre dos cámaras separadas por kilómetros. No emite.
Helicóptero Pegasus
Mide sobre el vídeo grabado desde el aire. Ningún equipo del mercado lo ve.
Drones de la DGT
Graban la infracción desde arriba. Mismo principio, mismo resultado.
Cámaras sin radar
Las de semáforo o de cinturón que sólo captan imagen tampoco emiten nada.
Para esos cuatro sólo sirve el aviso por GPS, que no detecta: consulta la posición ya conocida del punto y te avisa antes de llegar. Por eso los equipos actuales llevan las dos tecnologías, y por eso la base de datos importa tanto como la antena.
Qué dice la ley sobre los antirradares
Comprar y vender un antirradar es legal. Lo que la Ley de Tráfico sanciona desde 2022 es circular con el equipo detectando: son 200 € y 3 puntos. Los mecanismos de aviso que informan de la posición de los radares quedan expresamente fuera de esa prohibición.
Dicho corto: detectar, no; avisar, sí.
Por eso los RADAGO llevan un modo legal: desactivada la detección, la antena deja de captar y el equipo sigue funcionando como avisador GPS de radares fijos, de tramo y de semáforo, y como velocímetro digital. Es reversible si viajas a un país donde la detección sí está autorizada, y el fabricante emite certificado.
Interferir un cinemómetro, que es lo que hace un inhibidor, está prohibido de forma absoluta y se va a 6.000 € y 6 puntos. Eso no lo vendemos.
Lo tienes entero, con los artículos y las sanciones exactas, en detectores de radar legales en España.
Qué condiciona la elección en tu caso
La comparativa a fondo, con todos los criterios, está en nuestra guía de compra. Lo que conviene tener claro antes de entrar ahí son las tres cosas que de verdad deciden.
Si cambias de coche
O tienes dos, o conduces uno de empresa. El EVO, sin dudarlo: se pasa de un vehículo a otro en un minuto y no hay nada que desmontar.
Si no quieres que se vea
El BUCELL. Va dentro, con las antenas ocultas, y desde fuera el coche no delata que lleva nada.
Si vas en moto
El aviso tiene que llegarte al casco, porque una pantalla en el manillar no se mira a 120. Lo contamos en antirradar para moto.
Preguntas frecuentes sobre antirradares
¿Se escribe antirradar o antiradar?
Lo correcto es antirradar, con doble erre, y en plural antirradares. Al unir el prefijo anti- con radar, la erre queda entre vocales y se duplica para que suene fuerte. Dicho esto, antiradar con una sola erre está tan extendido que nadie te va a mirar raro. Es el mismo aparato.
¿Un antirradar y un avisador de radares son lo mismo?
No, y la diferencia es exactamente la que marca la ley. El antirradar escucha la señal que emite el radar; el avisador sólo consulta una base de datos de coordenadas. Llevar el primero funcionando está sancionado, el segundo no.
¿Me pueden multar por llevarlo en el coche apagado?
La sanción va contra llevar instalado o en uso un mecanismo de detección. Con el modo legal activado el equipo no detecta, y funciona como avisador GPS y velocímetro, que es lo permitido. La responsabilidad de configurarlo conforme a la ley del país por el que circulas es de quien conduce.
¿A qué distancia avisa?
Depende de la banda, del terreno y de la calidad de la antena. En recta despejada un buen equipo avisa con varios cientos de metros; en curva, con desnivel o con el radar apuntando desde atrás, mucho menos. Cualquier cifra fija que veas anunciada hay que cogerla con pinzas.
¿Por qué da falsas alarmas?
Porque las puertas automáticas de los supermercados, los asistentes de conducción de otros coches y algunas alarmas trabajan en las mismas bandas. Un equipo bueno lleva filtros configurables para silenciar esos puntos concretos sin perder sensibilidad.
¿Vendéis otras marcas?
No. Trabajamos sólo RADAGO y somos sus importadores oficiales para España, Portugal y Andorra, así que la garantía y el soporte se gestionan aquí sin que el equipo salga de la Unión Europea. Si quieres ver cómo está el mercado, lo repasamos en marcas de detectores de radar.
¿Las actualizaciones se pagan?
No. El firmware y la base de datos GPS se actualizan desde el móvil con la aplicación RADAGO, sin cables ni ordenador, y no tienen coste. Importa más de lo que parece: en 2026 se han homologado equipos nuevos en España, y un aparato que no se actualiza se queda corto en dos años.
Fuentes
- Texto refundido de la Ley sobre Tráfico (Real Decreto Legislativo 6/2015): régimen de detectores e inhibidores — BOE
- Orden ICT/155/2020, control metrológico del Estado de determinados instrumentos de medida (cinemómetros, anexo XII) — BOE
Sanciones y régimen legal contrastados con la normativa vigente. Revisado en septiembre de 2026.
Un antirradar no es una licencia para pisar. Es lo que te permite ir tranquilo y con la vista en la carretera en lugar de en el velocímetro. Si lo que buscas es correr sin que te pillen, nosotros no somos tu tienda.
¿Te decimos cuál encaja en tu coche?
Cuéntanos qué vehículo tienes y por dónde sueles circular. Si lo tuyo se resuelve con un avisador GPS y te sale más barato, te lo diremos.
Llámanos al 949 03 13 03 o al móvil 661 59 81 75, que también es WhatsApp. O escríbenos desde el formulario de contacto.