Detectores de radares de instalación
Un detector de instalación lleva la antena fija y oculta en el frontal del vehículo, en la mejor posición posible y sin nada a la vista en el habitáculo. Esa es su ventaja: mejor recepción que un portátil, porque la señal no tiene que atravesar el parabrisas, y nada que quitar al aparcar.
A cambio hay tres cosas que conviene saber antes: requiere montaje en taller, queda ligado a ese coche concreto y no se puede pasar a otro, y el precio está bastante por encima del de un portátil.
Nuestra recomendación honesta: si cambias de coche cada pocos años, un portátil rinde más por lo que cuesta. La instalación compensa cuando el coche es tuyo a largo plazo, cuando la luna es atérmica y limita la recepción, o cuando no quieres que se vea absolutamente nada.
Los equipos Genevo de instalación que aparecen abajo están descatalogados: ya no somos distribuidores de la marca. Los mantenemos publicados porque seguimos dando soporte a quien tiene uno. Si buscas un equipo nuevo, mira los portátiles RADAGO o cuéntanos tu caso y te decimos qué encaja.


